jueves, 2 de enero de 2014

Cartas muertas

Los tiempos están cambiando. Hoy, por ejemplo, comenzó un nuevo año. Muchas cosas siguen igual de inconclusas: el invierno, los piquetes de zancudo, la tesis y la cruda. En realidad, lo único que cambió fue el último número al poner la fecha porque todavía sigo pensándote.

Sin embargo, hoy me di cuenta que las películas para niños sí han cambiado, aunque no necesariamente con el año. Ahora la historias ya no hablan sólo de princesas y príncipes, dándole al mundo anorexia y vigorexia. Hablan sobre la amistad, el valor, los tiranos que siguen presente y el honor que debe preservarse. Qué bueno que eso haya cambiado, quizá signifique que se está gestando una generación de revoltosos, la chispa encendida que completará el giro de 360° que hemos comenzado a dar.

Cuando era pequeña sabía todos los diálogos de La Cenicienta y La Bella Durmiente, iba a misa todos los domingos y aún así no salí tan mal. Debe ser la mala memoria que me cargo. Espero que los que vean Cómo Entrenar a tu Dragón y Kung Fu Panda tengan mayor retención que la que he demostrado con los años.

Salud.


No hay comentarios: