¿Y eso a mi que?
Pues a ti todo. Puede no parecer importante, pero los océanos son los pulmones de la Tierra. Son la principal fuente de oxígeno y los que más dióxido de carbono absorben. Sin embargo, hemos sido peores que fumadores empedernidos. El aumento de los gases de efecto invernadero en los últimos cincuenta años ha sido tal, que el océano ha llegado a su límite. Si seguimos así sólo nos irá peor, ya no habrá vuelta atrás.
Pero aún no es tarde. Aún podemos recuperar parte de lo que hemos perdido, evitar mayores lesiones y hacernos responsables de lo que hemos causado. Una manera muy simple y un buen punto de partida el día de hoy es reflexionar por qué es importante conmemorar el Día Mundial de los Océanos.
De entrada puede parecer una estrategia más de mercadotecnia, como catorce de febrero, pero ¿quién ganaría dinero con esto? ¿Los vendedores de comida para peces? No creo, esos bichos que venden en las veterinarias casi ni comen. Lo que la ONU trató de hacer al darle un día a los océanos es crear conciencia sobre la importancia de su conservación y manejo sustentable.
El slogan de este año fue: "Nuestros océanos: por un futuro verde". Suena bien, pero no nos dejemos guiar por la idea de que todo lo verde es ecológico y por lo tanto bueno para el medio ambiente. Vayamos un poco más allá del discurso oficial y pensemos en la última vez que vimos fuimos a la playa, lo hermoso que fue el atardecer y los misterios que las olas dejaban entrever a cada vaivén. Porque los misterios del mar son innumerables, la cantidad estimada de especies es exorbitante así que no podemos acabar con algo que no conocemos ni hemos terminado de entender.
Si no te mueve cuidar eso de lo que dependes, por la contemplación y la felicidad intrínsecos a el, apelo a tu curiosidad. Esto con la finalidad de evitar que se acaben los arrecifes de coral, se extingan más especies y que ocurran otros daños irreversibles a todo el sistema Tierra.
Entonces, celebremos este día (o lo que queda de el) buscando formas de no contaminar los océanos y preguntándole a nuestra almohada (y a Google) si vale la pena hacerlo. Seguramente, la respuesta será sí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Es demasiado difícil crear conciencia ambiental, que duré más allá de un mes.
Difícil, casi imposible. Pero no nos queda mas que intentar... (:
Publicar un comentario