jueves, 28 de abril de 2011

alguien con Nombre y Apellido

Ella existía. Ella vivía. Cada día, despertaba y respiraba; comía y dormía; se quejaba y reía. Pero no podía decidir. No era capaz de entender que quería y si lo quería. Paso tiempo antes de que fuera capaz de reconocer esos sentimientos olvidados de ayer. El miedo no la dejaba ver ni su cerebro sentir. Mientras tanto, él se iba. Se alejaba cada día un poco más de su vida pero se hacía parte de la rutina. A su parecer, los momentos de los dos aumentaba, y con ellos, la soledad disminuía.
Y ella era tan romántica y enamoradiza que no podía dejar de notar todas esas cosas que lo hacían especial. Esa inocencia mezclada con experiencia, sus sencillas exigencias, la inteligente inseguridad, la mirada profunda que no entiende, la pícara sonrisa que pide a gritos nuevos horizontes.
Ella era tan feliz contemplándolo que perdió la noción del tiempo, perdió la Tierra bajo sus pies y encontró un sueño guajiro. Conoció la inseguridad que jamás creyó llegaría. Vio lo frágiles que eran los dos y el temor la devolvió del cielo a suelo. Se dio cuenta que sentía algo por alguien con Nombres y Apellido.
Ahora, ella vaga en un tormentoso mar. Trata de vislumbrar la playa y una ruta segura para llegar a ella, pero ni siquiera está segura de querer llegar a algún lugar. Lo único que quiere es que él siga ahí, como ha estado hasta ahora, sentado a su lado aprendiendo a ser feliz. Ella no quiere una historia de amor ni un camino seguro a la orilla, ella quiere ver como la Luna crece y las estrellas se mueven, tomada de la mano de ese alguien con Nombres y Apellido.

miércoles, 27 de abril de 2011

Ella te desea 
Ella ama 

No puede con su impulso 
Su alma se derrama 

En llanto que reclama 
Llama a la nada 

Tiene grito en la garganta 
Tu nombre es el que llama 

Abierta entre tus silencios 
Corroe sus entrañas 

Tiene venas abiertas 
Salitre las embriaga 

Rompiendo las cadenas 
Engarza la palabra



Vía @Fito
http://eyeofthemoon.tumblr.com/post/5005073359/ella

viernes, 22 de abril de 2011

A ti y a ti

Amigos pocos. Eso dicen. Pero, ¿Qué importa lo que diga la gente? Lo que importa es lo que se siente y lo que se piensa. Y hoy siento, una vez más, que no merezco lo que tengo. No merezco tener a alguien que me escuche cada vez que se me antoja, mucho menos que le importe eso que estoy diciendo. No sé cómo fue que me topé con alguien tan alegre, bondadoso, desinteresado, impuntual y paciente. Lo mejor de todo, es que no nada más fue un alguien, fueron dos. Mis AMIGAS. En relativamente poco tiempo, encontré otra familia en esas dos personas, otro hogar donde ahora me reciben con los brazos abiertos y fui capaz de dar… Espero haber y seguir dando lo suficiente.

Hoy es un buen día para dar las gracias por esas amigas tan especiales, porque sigan viendo muchas lunas más y festejando un aumento de arrugas impresionante. Gracias, crezcan y envejezcan.

martes, 5 de abril de 2011

La mera verdad.

Soy lo que dejaron, soy toda la sobra de lo que se robaron. Un pueblo escondido en la cima, mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima. Soy una fábrica de humo, mano de obra campesina para tu consumo; frente de frio en el medio del verano, el amor en los tiempos del cólera, mi hermano; el sol que nace y el día que muere, con los mejores atardeceres. Soy el desarrollo en carne viva, un discurso político sin saliva; las caras más bonitas que he conocido, soy la fotografía de un desaparecido.

Soy la sangre dentro de tus venas, soy un pedazo de tierra que vale la pena. Soy una canasta con frijoles, soy Maradona contra Inglaterra anotándote dos goles. Soy lo que sostiene mi bandera, la espina dorsal del planeta es mi cordillera. Soy lo que me enseño mi padre, el que no quiere a su patria no quiere a su madre. Soy América latina, un pueblo sin piernas pero que camina.

Tengo los lagos, tengo los ríos. Tengo mis dientes pa` cuando me sonrío, la nieve que maquilla mis montañas. Tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña; un desierto embriagado con peyote, un trago de pulque para cantar con los coyotes; todo lo que necesito. Tengo mis pulmones respirando azul clarito la altura que sofoca.

Soy las muelas de mi boca mascando coca; el otoño con sus hojas desmalladas; los versos escritos bajo la noche estrellada; una viña repleta de uvas; un cañaveral bajo el sol en Cuba. Soy el mar Caribe que vigila las casitas haciendo rituales de agua bendita; el viento que peina mi cabello. Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello, el jugo de mi lucha no es artificial porque el abono de mi tierra es natural.

Tú no puedes comprar al viento, no puedes comprar al sol. Tú no puedes comprar la lluvia, no puedes comprar el calor. Tú no puedes comprar las nubes, no puedes comprar los colores. Tú no puedes comprar mi alegría, no puedes comprar mis dolores. Mi tierra no se vende…


Ahora que has leído una buena parte de la realidad, pregúntate si no es cierto que cada frase está llena de una razón innegable. Créanlo o no, éstas palabras son cortesía de Calle 13, quienes nos demuestran que Latinoamérica es la tierra que no debería venderse...