miércoles, 12 de enero de 2011

Buscando pedazos

Y esa noche, mientras todos trataban de ver aunque fuera un pedazo de ese famoso director de cine y su delgada acompañante, yo sólo te buscaba a ti. Buscaba ese cabello inconfundible entre el mar de gente que trataba de acercarse a la malla para estar un poco más cerca de las estrellas. Yo sólo quería ver un trozo de ti.

Pero no logré verte, ni siquiera tantito. Ni esa noche ni nunca más. Ojalá hubiera tenido el valor de preguntar antes por ti. Parecía que todos se morían por darme la noticia, pero no se atrevían a hacerlo sin que antes yo te mencionara “por casualidad”. De haber hablado antes y no tres meses después, tal vez te habría podido ver a través del vidrio de la puerta del hospital. Ahora lo único que conseguí ver fue una piedra tallada con garabatos sin sentido rodeada de flores blancas. Cómo odiabas las flores. Yo por eso, sólo lleve lágrimas.

No hay comentarios: